Jun 20 2008
Refugiados en Ecuador: ¡aún estamos en deuda!
El 20 de junio ha sido declarado como el Día Mundial del Refugiado. Más allá de ser una celebración, es un llamado de atención a los gobiernos y a las sociedades de los diferentes países del mundo, con el afán de reforzar acciones que permitan garantizar condiciones de vida digna para los más de once millones de personas que han debido abandonar sus países de manera forzada en todo el planeta.
La agudización del conflicto armado que vive Colombia ha generado que millones de personas se desplacen internamente en el territorio colombiano, y hacia sus países vecinos, para salvaguardar su vida y la de sus familias y encontrar mejores días. Cientos de miles ya han cruzado las fronteras de Colombia y se encuentran en diversos países del mundo, entre ellos el Ecuador.
En nuestro país, de manera oficial se estima que existen alrededor de 250.000 personas colombianas en situación de refugio que deberían recibir protección internacional mediante el reconocimiento por parte del Estado ecuatoriano del estatus de refugiado. Sin embargo, en los últimos 8 años el Ecuador ha reconocido como refugiados a tan sólo 18.000 personas.
Esto ha generado que la mayoría de población en situación de refugio se encuentre en condiciones de irregularidad en nuestro país, y por ende de gran vulnerabilidad, ya que frente al peligro que implica regresar a Colombia, está forzada a quedarse en el Ecuador sin una documentación que la ampare.
Adicionalmente, tanto refugiados reconocidos como aquellos que viven en la irregularidad, deben enfrentarse a condiciones de vida cotidiana muy complejas: inserción informal en los sistemas laborales y productivos que generan altísima precarización laboral; deficiente acceso a sistemas de educación y salud; inadecuadas condiciones de habitabilidad, entre otros factores, que han incidido para que la población en situación de refugio viva en condiciones de extrema pobreza.
Esta realidad que refleja la injusticia de la guerra y la inequidad, nos llama a tomar acciones decididas para transformar la vida de las comunidades y de las poblaciones. Debemos tomar en cuenta que la presencia de población en situación de refugio y migración, puede convertirse en un potencial de desarrollo integral para nuestras ciudades y para el Ecuador
Nuestro país debe empezar a construir una política migratoria y de refugio que posibilite la integración y el desarrollo pleno de las personas migrantes y refugiadas, haciendo concretos los principios que propugnamos desde la Asamblea Constituyente: la ciudadanía universal, la libre movilidad y el fin de la condición de extranjero.
Estos principios, que hacen del Ecuador un país pionero y potencial referente en el reconocimiento de los derechos humanos, deben llevarnos a ser coherentes en la construcción de la Constitución, planteando una nueva visión del derecho a solicitar refugio, en respuesta a las complejidades de este hecho social en el Ecuador. El día internacional del Refugiado debe motivarnos a reflexionar a lo interno de las mesas de trabajo de la Asamblea Constituyente sobre este tema de gran importancia que se encuentra invisibilizado y mal entendido
Tenemos además la responsabilidad de plasmar este derecho en el nuevo texto constitucional, como fieles cumplidores de los instrumentos internacionales de derechos humanos y en atención a la protección y acogida que requieren todas aquellas personas que miran al Ecuador como un país de paz y de nuevas oportunidades.
Mercedes Panta
ASAMBLEISTA
EUROPA - ITALIA